domingo, 2 de febrero de 2014

Patrones-:;.,

Parece ser que el destino si está escrito. Sin místicos, brujas, ni bolas de cristal. Naces, creces, te reproduces y mueres. Más detallado: naces, te cuidan y aprendes, tienes que estudiar y ser un alumno ``excelente´´ y cursar todo a su ``debido tiempo´´; convivir con problemas imperceptibles pero existentes contigo mismo y tu entorno; cambios; emociones; hormonas; y suspendes (qué fracaso, qué inútil, qué horror, no eres ni digno) (¿perdón?) y continúas; y mas cambios, y mas altos, y más problemas; pero tu ``única labor vital es estudiar´´ porque tu entorno ``no te crea ni te destruye´´(¿entonces porqué nos transformamos?) y entonces eres mayor porque ya no llevas uniforme y llegas pronto a casa;  Resulta que ser mayor tiene más paréntesis y llaves, porque hay excepciones, condiciones, reglas, predisposición y muchos ojos observando y pidiendo explicaciones.
Y entonces entras en la cuerda floja, porque nada es nunca tan fácil. Los que van por delante de ti ya lo han pasado y míralos, casi todos siguen vivos, esto no es el fin del mundo. Muchos del tirón, muchos por fascículos, pero ahí están.
 El problema es el: ``se supone que´´. 
Se supone que lo mejor es no repetir, porque es tiempo perdido; se supone que si repites eres tonto; se supone que eres menos que otros; se supone que el repetidor pasa de todo, lleva piercings y se droga; se supone que en tu casa van a sentir verguenza en la comida de navidad cuando el tío pregunte; se supone que tu destino está en un Burguer (y aunque lo fuera, lo siento pero a mi me encanta las Long Chicken servidas con simpatía) se supone se supone se supone.
El caso es que somos casi más de 7 millardos de personas en el mundo, y aún creemos que todos hemos de ser iguales, y que lo que se supone que está bien, es lo que está bien. 
Ni puedes ni quieres defraudar a nadie, y no hay canciones rebeldes que valgan, ni videos de motivación, ni libro sobre ``el éxito con uno mismo´´
Dejadme deciros que los cuadros que cuelgan en los grandes museos no se valoraron hasta la muerte del autor, que a Albert Einstein sus profesores le dijeron que jamás sería nadie, y que existen los deportes paralímpicos. 

Vivimos en sociedad, y como tales hemos de seguir una serie de patrones para ser supuestos.
             


                         (Pero eh, vivimos en un mundo lo suficientemente sólido como para joderlo sin miedo, y lo suficientemente grande como para juntar moles y motores y que nadie salga herido....o al menos se intenta. Así que porque no encuentres tu sitio detrás de casa, no significa que no exista. Salta el bache y muévete porque de lo único que no hay nada escrito, es de los cambios.)




                                                                         

domingo, 12 de enero de 2014

No eres más persona que el otro.

Me provoca tanta indignación, tanta impotencia y tanta cólera el tremendo atraso social que experimenta aún nuestra sociedad.
Somos los mejores inventando móviles, televisiones, zapatillas y por eso nos creemos avanzados e innovadores, y sin embargo algo tan básico como el respeto sigue estando en un segundo, o incluso tercer plano.
 A día de hoy personas se ven encasilladas dentro de sus propias vidas, sin esperanzas, frustrados y acomplejados por el color de su piel o por la persona a la que aman.

El amor, que es una de las cosas más bonitas que pueden pasarle a una PERSONA, a un SER HUMANO, llega a significar la carga más gigante que jamás recaerá sobre tus hombros.
Bajo la piel tenemos los mismos músculos, huesos y articulaciones y sin embargo nos atrevemos a acusar a alguien de enfermo o equivocado por querer a otro de su mismo sexo. Ridículo.

Me gustaría que por un momento el juego fuese al contrario y la supuesta enfermedad horrible y tremenda fuese la heterosexualidad, y así ver como conviven todos esos ''valientes'' con el rechazo constante sin ninguna sólida razón; que un hombre pasease de la mano de una mujer por la calle fuese causa de burla y acoso; también que querer casarte con tu pareja, porque es la persona con la que quieres permanecer el resto de tu vida y quisieras afianzarlo, estuviese PROHIBIDO por la ley; que tu propia familia te rechazase porque tienes que confesarles, como si casi se tratara de un pecado, que te has enamorado.

¿Es realmente necesario distinguir a una persona por lo que le gusta? 
¿Es necesario señalar, acusar, marginar, agredir, repudiar a alguien por sentir dentro de el algo tan incontrolable y bello como el amor? 
¿Es necesario? 
¿Te priva de comer, dormir, disfrutar....vivir, que dos hombres o dos mujeres quieran ser felices? 
Yo creo que no.
 Es más, creo que eres tú mismo el que te estás privando de hacer algo que realmente te encante, porque estás dedicando TU tiempo, que es oro, a odiar algo que...sintiéndolo mucho por ti y tus esfuerzos...NUNCA jamás estará en tus manos frenar.

Realmente me gustaría que algo tan necesario como la empatía fuera el mejor complemento de una persona socialmente respetable. 
No hay nada más bonito como el levantarte una mañana, tranquila, sabiendo que hay alguien ahí por y para tí y que no corréis peligro de quereros, porque no molestáis a nadie.

En tu cabeza inquieta, puedes pensar lo que te venga en gana, pero que eso no influya negativamente en los demás, bien por eso de ``no hagas lo que no quieras que te hagan´´ o ``Tu libertad acaba donde empieza la de los demás´´

jueves, 5 de diciembre de 2013

Mientras...


Acabas de pasar un gran día, algo rutinario, pero realmente bueno; y te diriges a casa para concluirlo, culminarlo, dónde sabes que te espera la calefacción, una buena cena, una ducha, y tu cama.
Por el camino ves a una mujer con su pequeña agarrada a la pierna derecha, la nariz húmeda por un posible resfriado (lo que no me extraña nada a causa del frío y el poco abrigo) y el pelo alborotado. La madre rebusca en la basura algo de comida, de ropa...algo que tú ya no querías porque tenía un enganchón, porque ``ya no se lleva´´ o porque cómo vas a comerte el pan con lo duro que se queda de un día para otro.
Un sentimiento de culpabilidad, de impotencia e incluso de lástima (aunque no siempre sea sana) te invade, pero sigues llegando a casa, encendiendo la tele, duchándote con agua caliente y calefacción, eligiendo qué cenar y así finiquitar cómoda y plácidamente el día.
Puede parecer hipócrita, egoísta o incluso desgraciado el pasar a medio metro de esta estampa y simplemente pasar, pese a ser la realidad de todos...o la inmensa mayoría. Pero lo que no pensamos es que quizá no es que no seamos bondadosos si no que nos han enseñado a ser así. Te han enseñado que lo normal es que haya gente en la calle, muriéndose, mientras tu te preocupas por las uñas o el fútbol. No es malo, es simplemente nuestra realidad, o al menos la que nos dado a creer; sin embargo no paro de preguntarme qué sería de nosotros si lo que nos hubieran enseñado fuera, que la diferencia de mundos abismal que se da en la sociedad, viviendo todos bajo un mismo cielo, es ridícula e ilógica. 
Cierto es que entre las personas se marcan diferencias, bien sena por su inteligencia, sabiduría, el capital económico, escaños sociales o el apellido, pero siempre diferencias.
Mi pregunta es ¿hasta dónde es lógico el rango de estas diferencias, y qué es lo que realmente las marca?

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Divagando divagabas, vagabas.

Me cuesta menos y nada mirar por la ventana y comenzar a analizar todo aquello que nos rodea.
Con la historia vemos que lo que somos hoy día no proviene de ningún jardín de las delicias y el pecado, no somos un error, somos evolución, constancia...
Pero ¿y lo primero de todo? lo mas chiquitito...¿que pasó? ¿por qué? ¿cómo? Y ¿a qué?
¿Que somos? Nos abres y músculo, órganos, huesos, entrañas...una máquina con engranajes, inestable, mortal...cierras y un ser andante y pensante...todos de lo mismo y tan distintos...tan sucios...tan estúpidos...tan humanos.
Cuando abrazas a alguien y lo sientes, lo aprietas y sientes su carne, su figura jamás te paras a pensar que hay dentro de él, que pasa por su cuerpo, como circula su sangre y depuran sus riñones.
Madre mía madre mía madre mía madre mía.
Tengo la piel revelde y las manos busconas, quiero saber pero no puedo.
Que de cosas.

jueves, 5 de septiembre de 2013

ESPADA

De verdad quieres saber sobre la espada? De verdad quieres que vomite lo que guardo sobre ella? De ella no se habla, trae ardor, esta maldita.
Cuando se acerca araña el suelo y chirria, me sangran los tímpanos y se rie. Su risa me corta la piel despidadamente, sin tapujos, que macabra eres.




Parece que se va, se aleja por el pasillo, mi cuerpo tirita y de pronto......silencio, se va, se pierde.
Me levanto y me lavo los dientes, no quiero cenar y en el espejo la veo, me acecha esperando el momento más débil para volver.
Miedos?

CAMBIOS

Sales, respiras y piensas: ya esta.
Pero realmente sabes que esto no acaba aqui, solo está empezando. Noto una nueva energía un nuevo mundo abriendose a mis pies.
Lucho por abrir la gran puerta de granito con cierres de cobre, cantidad de cierres de cobre y cada uno de estos guarda una historia, una prueba y un porque.
Siendo mis manos y mi mente la llave solo puedo hinchar mi pecho de frescura, de ideas, de iniciativas, de fuerza y de ganas...enviarlas por mis venas, mis musculos y mis terminaciones nerviosas y continuar.
Pero antes me acabaré este té.

domingo, 1 de septiembre de 2013

CRANEAL

Como una olla express que no para, que se estrecha y se contrae dentro de mi cabeza. Mi cerebro me da golpes, pide que lo saquen de ahí. Es un gorila encerrado en una jaula de pajarillo que solo golpea y golpea y golpea...
No se que quiere, no se que necesita, pero me pide. O quizá no. Quizá me llama. O quizá no. Quizá solo se proclama.
Existe...